Origen de la institución
Creado en 1992 por la Ley Provincial N.º 10.757, el Colegio de Traductores de la Provincia de Santa Fe, 2.ª Circunscripción, con sede en Rosario, es el resultado del intenso trajinar de un grupo de colegas que creyó firmemente en la necesidad de gestar una institución que valorizara y profesionalizara la labor de traducir. La Asociación de Traductores, formada en 1982, fue el antecedente inmediato del actual Colegio y la primera agrupación profesional de nuestra ciudad en la cual los traductores pudieron expresarse y debatir sobre su práctica.

El Art. 5.º de la Ley Provincial N.º 10.757 indica: «Todo trabajo de traducción, dentro de la provincia de Santa Fe, debe estar suscripto por un traductor matriculado de acuerdo con las disposiciones de la presente ley. Asimismo, todo puesto de traductor en instituciones oficiales o privadas debe ser cubierto por profesionales matriculados en el Colegio…».

Actualmente, el Colegio es miembro pleno de la Federación Argentina de Traductores.

Los objetivos
La institución promueve el ejercicio legal de la traducción a la vez que defiende los intereses de los colegiados. Asimismo, fomenta la ética en la práctica profesional, la capacitación continua y el intercambio con organizaciones gubernamentales, no gubernamentales y asociaciones afines.

Los profesionales
El Colegio nuclea a traductores e intérpretes matriculados en alemán, árabe, búlgaro, catalán, croata, chino, esloveno, francés, griego, hebreo, inglés, italiano, japonés, latín, lituano, montenegrino, noruego, polaco, portugués, ruso, serbio y ucraniano. La tarea de los profesionales abarca numerosas especialidades —medicina, ciencias económicas, administración, educación, informática, legal, entre otras— que posibilitan la actuación en diversas áreas (empresas, congresos, tribunales).
La traducción realizada por un traductor matriculado tiene plena validez ante la ley, otorga fe pública y es oponible a terceros.