El arte (in)visible de la traducción: un puente entre culturas

POR SILVINA FERNÁNDEZ VITTAR Y VIRGINIA PAULA DÍAZ 

Las nuevas autoridades del Colegio en el brindis de fin de año. Foto: Leonardo Ambrosio

Ser traductor. Ser intérprete. Quienes en algún momento decidimos hacer el viaje mágico entre diferentes lenguas y culturas sabemos que traducir es un arte que requiere creatividad y una mente inquieta. También sabemos que requiere técnica, constancia y perfeccionamiento continuo. Trabajamos con el compromiso tácito de ser casi invisibles en nuestra labor. En nuestro día a día, transitamos los puentes entre las culturas llevando el pequeño o el gran equipaje del sentido, del mensaje: el núcleo de lo que se quiere decir.

Profesiones relativamente jóvenes, pero con un creciente reconocimiento social, en el imaginario, se perfila al traductor como alguien que trabaja en pijama y pantuflas, y, al intérprete, como alguien que tiene habilidades casi sobrenaturales. En ambos casos, lo más común es tener que explicar, incluso a la familia, que uno no es traductor o intérprete de TODOS los idiomas. Solo uno o dos. ¿Solo? Sí, nada más y nada menos.

«Traducir e interpretar abre mundos. Nuestra cotidianeidad está atravesada de traducciones».

Traducir o interpretar trasciende el conocimiento de dos o más lenguas. Estas actividades implican que, para entender y transitar esos puentes invisibles de los que hablamos, es necesario estudiar, investigar, entender, recrear lo dicho en la propia mente y producir un discurso escrito u oral que tenga sentido en el medio en el que debe surtir un efecto.

Traducir e interpretar abre mundos. Nuestra cotidianeidad está atravesada de traducciones. Películas, series, canciones y libros que nos resultan imprescindibles no estarían a nuestro alcance si un ser humano no hubiera atravesado ese puente llevando el equipaje del sentido. Lo mismo sucede con las aplicaciones, programas, páginas de internet, manuales y un sinnúmero de textos de los que dependemos diariamente y donde la huella imperceptible de una persona se manifiesta sutilmente. Visitas diplomáticas, tratados internacionales, conferencias e intercambios de estudio, además de todo tipo de vínculos de orden público y privado que requieran la intermediación lingüística y cultural para llegar a buen puerto.

Estas labores requieren una formación sólida en idiomas, además de una continua búsqueda de perfeccionamiento frente a cada reto que se presenta; son años de formación que se expresan en la calidad de los resultados. En nuestro medio, existen varias instituciones con una larga trayectoria de formación de profesionales traductores e intérpretes.

En la década de 1980, como resultado de las inquietudes de algunos profesionales de nuestro medio, se creó una asociación que nucleó a los traductores, institución que más tarde devino en Colegio, en el marco de la Ley 10757, de 1992. Desde entonces, el Colegio de Traductores de la 2.ª Circunscripción, funciona en el segundo piso del edificio de Federación Gremial, en calle Córdoba 1868.

Allí tenemos un espacio donde podemos encontrarnos con colegas, compartir experiencias, conocer diferentes realidades y continuar nuestra formación, actualización y capacitación: un lugar donde crecer juntos. El Colegio es nuestro respaldo y la plataforma desde la cual podemos proyectarnos a la comunidad y al mundo, además de un lugar de contención y participación.

El Colegio existe para y por sus matriculados. Su compromiso social es el de otorgar y administrar la matrícula, velar por el ejercicio legal y ético de la profesión, promover la capacitación continua de sus miembros y generar vínculos con entidades educativas, organismos gubernamentales y no gubernamentales e instituciones de otras áreas profesionales.

El Colegio cuenta con traductores e intérpretes matriculados en alemán, árabe, búlgaro, catalán, croata, chino, esloveno, francés, griego, hebreo, inglés, italiano, japonés, latín, lituano, , portugués, ruso, serbio y ucraniano. La tarea de los profesionales abarca numerosas especialidades —medicina, ciencias económicas, administración, educación, informática, legal, entre otras— que posibilitan la actuación en diversas áreas (empresas, congresos, tribunales).

El Colegio certifica la firma de los traductores con matrícula activa en las traducciones que así lo requieran. Además, pone a disposición el listado completo y actualizado de traductores habilitados en la Segunda Circunscripción de la Provincia de Santa Fe, que puede consultarse en www.traductoresrosario.org.ar.

Actualmente, el Colegio es miembro pleno de la Federación Argentina de Traductores (FAT), institución que agrupa a los colegios de traductores de todo el país. Es miembro observador de la Federación Internacional de Traductores (FIT) y miembros pleno de FIT Latam. Asimismo, un estrecho vínculo de colaboración nos une con el Colegio de Traductores de la 1.ª Circunscripción, con sede en Santa Fe. 

*artículo publicado en el diario digital Versión Rosario (https://www.versionrosario.com/el-arte-invisible-la-traduccion-un-puente-culturas-n3724)

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